viernes, 28 de noviembre de 2008

Unos minutos de ensueño


Un rincón demasiado gris como para quedarse en la realidad. Una evasión deformada, como todas, antes de volver.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Cruce de caminos (Crossroad)




Me acuerdo de una película con el mismo título de la entrada. Un chico blanco, guitarrista, viaja por la cuna del blues. Buena música la de este filme.

Al fín y al cabo, es justo lo que te vas encontrando en la vida. Lo malo es cuando el camino que escoges te lleva a un laberinto con más cruces, con puertas, muchas cerradas, pasillos clónicos y luz artificial.

Necesito llegar a un amplio salón, con enormes ventanas y, si no es pedir mucho, una terraza muy grande. Necesito aire y descansar antes del próximo cruce.

jueves, 30 de octubre de 2008

Al olor del café





El timbre vuelve a sonar. Se hará el silencio. Las miradas se dirigirán al reloj de la cocina y de éste, casi con total coordinación, pasarán a mirar la cafetera.
Mientras alguien se levanta, los demás comenzarán el juego de siempre, que dura exactamente el tiempo que se tarda en ir de la cocina al interfono y volver. Cada uno apuesta por quién será, incluso el que va a abrir la puerta lo hace, eso sí, antes de manejar información que los demás no tienen.
Sin conocer el resultado, no faltará quien diga en voz alta lo que todos ya saben, que hay que hacer otra cafetera. Los que apuraban el último sorbo se agarrarán a la taza con la intención de no soltarla hasta verla humear otra vez. Y se retomará la conversación que se había dejado encima de la mesa, el tiempo que se tarda en subir las escaleras, antes de recibir al que llega y, mientras se le pone un café, escuchar alguna novedad del día.
Fuera llueve. Vuelvo a picar. No me vendría nada mal que Sole me diese un cafetín, casi lo puedo oler desde aquí abajo. No llevo prisa, sé que hay días en los que todos se quedan jugando al olor del café.

viernes, 17 de octubre de 2008

Paisaje interior



Desenchufado del mundo camino una y otra vez la casa, a la que me veo atado. Algunos días me llega la luz suficiente como para distraerme con el débil andamiaje que milagrosamente sostiene mi ánimo. Los más de los días me adentro en la oscuridad, la única puerta que alcanza mi deshilachado yo, siempre abierta, creyéndome seguro ante un posible derrumbe.
Y sólo algunas veces me acuerdo que puedo asomarme a la ventana. Ya no sé si quiero salir.

jueves, 2 de octubre de 2008

Sin pisar



A veces no controlo las ansias de encontrar que tienen mis ojos y camino intentando verlo todo, hasta el más insignificante detalle. La culpa de esto la tiene el hecho de que casi siempre me mueva por las mismas calles, parques y plazas. Tras más de dos años, mi vista ya busca involuntariamente 'hasta debajo de las piedras' algún detalle que no haya visto antes.
El juego diario, que cada vez era más complicado, fué también un ejercicio y como tal ha ido educando mi vista haciéndola, no sé si más aguda pero seguro más caprichosa.
De todas formas todo tiene un lado malo y el de todo ésto es el bloqueo que a veces me produce estar en un sitio nuevo, demasiada información. No me extraña porque incluso lo que otros pisan sin mirar es un regalo para mi vista.

sábado, 27 de septiembre de 2008

A la hora del café



No sé muy bien sobre qué hora llega, pero a la hora de comer se le puede ver entrando hasta la cocina por esta ventana. Lo hace acorde con el ambiente, exagerado y bullicioso, que anima sin él saberlo.
La visita no dura mucho, aunque se sienta su presencia durante todo el día . Así, forzado a seguir, el Sol se va despidiendo cuando encima de la mesa sólo son dos o tres cafés los que humean y bailan al compás de una cucharilla. Lo hace acorde con el ambiente, sosegado y propicio a buenas conversaciones, iluminando de forma que se deja sentir su tristeza por no poder sentarse también.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Aprovechando la espera

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Qué tendrán los gatos, dedicados a no hacer absolutamente nada salvo mirar, para que tengan esa pinta de estar aprovechando el tiempo como nadie y disfrutándolo como nunca.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Retiro 'voluntario'

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No he dedicado tiempo a investigar el por qué los caracoles, frecuentemente, se retiran del mundo y pasan largas temporadas dentro de su concha. Barajo varias posibilidades, desde la ignorancia, entre las que están algún enfado monumental con la parienta, el intento con todas sus fuerzas de conseguir una metamorfosis a la altura de las más bellas mariposas o, también bonita, la posibilidad de que los caracoles no puedan sobrevivir sin buscar la meditación más profunda.
Va a ser difícil que alguien se interese lo suficiente por estos seres como para hacer algún documental para la National Geographic. Lo bueno, para el caracol, es que en su casa sólo cabe él y no hay forma de meter micrófonos y cámaras para desnudarle. Lo malo es que hay gente con mucha mano para convertirlos en un manjar.
Desde mi concha me pregunto si, muchas veces, no estará allá dentro el caracol, como yo, pensando en su situación, deseando otra y todo mientras se imagina a los de fuera atribuyéndole a la extraña naturaleza el por qué de tan raro comportamiento.
Lo que tengo claro es que, aparte de conjeturas, tenemos en común una cosa: el resto del mundo va demasiado rápido para nosotros.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Fin de la cuenta atrás

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Aunque muchas cosas se mantienen precisamente ahí, en los ventitantos, mi contador está a mes y pico de llegar a cero, sin detenerse. Antes lo veía con ansiedad, mareado por la velocidad de vértigo que la esfera ha tenido en el último tercio, ahora con la esperanza que apenas se adivina entre tanta muesca. Esperanza de que en la segunda vuelta el cronómetro se ralentice alargando la frecuencia de su péndulo, que siento en mis tripas, para saborear como me gusta lo que me queda, lo que está por venir.

jueves, 4 de septiembre de 2008

El Quinto Elemento

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Antes de convertir esto en un monográfico sobre el mar, que no lo va a ser, quería enseñaros mi despertador, mi mar, mi cielo, mi fé, mi llave maestra, mi ley de la gravedad, mi libro de acertijos favorito, ...El Quinto Elemento: Noah.